El tambero está parado en un sistema en el que le resulta difícil dar marcha atrás

 

Entrevistado por El Observador Agropecuario, el nuevo presidente de la Intergremial de Productores de Leche, Sergio Filgueira, reflexionó sobre temas de actualidad del sector lácteo nacional.

¿Cómo ve hoy la realidad de la producción lechera del país?

Desde el punto de vista económico, la lechería está pasando por un momento interesante, tanto en los precios de los productos lácteos que vende a nivel internacional como en los precios que recibe el tambero. Hay un interrogante grande con relación a los costos de producción que tiene este sector donde, básicamente impulsados por un aumento de los precios de la leche, los productores hemos incurrido en aumento de costos. Un poco por los cambios de los sistemas productivos, puesto que estamos más dependientes de los granos que hace pocos años atrás y por el propio incremento de costos en general, tanto en pesos como en dólares.

 ¿Y qué consecuencias provoca esta situación?

Hace prender una luz amarilla en el sector, porque frente a ese aumento grande de costos y vaivenes de precios internacionales, que son determinantes en nuestro país, se generó hacia adentro del sector un efecto muy inestable que durante 2012 prácticamente nos dejó fuera de competencia. Ocurrió que en muchos casos los precios de la leche no alcanzaban a cubrir los costos en ese período. Pero no solo se encareció por el mayor costo que significa alimentar con granos, sino también por el aumento de tarifas de los combustibles, energía eléctrica e insumos directos de la lechería, que han subido en pesos y en dólares. Pero además ese crecimiento que tuvo la lechería de un 20% en 2011 y de 10% en 2012, y con la misma cantidad de vacas, implicó un cambio del sistema productivo que ocurrió muy rápidamente impulsado por un buen precio para la leche que hubo en 2011.

 ¿Y qué hace hoy el productor lechero entonces?

Lo mencionado anteriormente ha significado que el productor tambero esta hoy parado en un sistema en el que le resulta difícil dar marcha atrás y en ese marco se ha visto obligado a aumentar la carga básicamente. Además todos sabemos de los tambos que se liquidan en las diferentes zonas, cada vez somos menos tambos, y sin embargo la producción sigue creciendo, lo que genera una mayor concentración productiva. Esta situación que se da con igual cantidad de vacas en menos campos y alcanzando una mayor producción de leche, el productor la ha podido paliar comprando granos o forrajes fuera del establecimiento, lo que lo deja más dependiente de los vaivenes del precio del producto que vende.

 ¿En materia productiva cómo bien evolucionando el sector?

En materia genética el sector viene invirtiendo desde hace muchos años, con tipos de animales que se adaptan a los diferentes sistemas de producción. En ese aspecto el país ha logrado un buen nivel genético y eso el productor no lo descuida, invirtiendo todos los años en ese rubro y también de igual manera en recursos de alimentación.

¿Cómo ve la nueva preocupación que ha surgido sobre la contaminación del río Santa Lucía?

Lo vemos como un tema relevante, pero un tema que nos preocupa no solo de ahora que salió a la discusión nacional, sino que a través del Instituto Nacional de la Leche (Inale) se trabaja desde hace tres años, junto con la Dinama, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y las facultades de Agronomía, Veterinaria e Ingeniería.

El sector productor es consciente que tiene que empezar a mejorar, pero también es claro que no puede afrontarlo solo el sector productor, porque en definitiva es un bien para toda la sociedad. De alguna manera hay que colaborar con algunos estratos de productores para que puedan tomar las medidas necesarias para mejorar la situación, porque ello les significará un costo agregado.

¿Qué opina de los temas lecheros presentados en las Jornadas de Buiatría de Paysandú?

En las charlas referidas al aspecto reproductivo se brindaron muy buenos conceptos, siendo importante para los tambos de alta producción tener en cuenta los datos que se manejaron sobre herramientas nuevas para poder mantener los niveles reproductivos. Este fue el caso de la conferencia del experto brasileño Rodrigo Carvalho Bicalho, que fundamentalmente se refirió a estrategias de manejo en los rodeos. En lo que respecta a la charla del doctor Carlos Lemaire, de Uruguay, fue importante la presentación de algunos datos reproductivos de establecimientos lecheros uruguayos. Es una muestra que se realiza desde hace tres años en cuatro departamentos junto al laboratorio Colaveco y lo que rescato como importante es que incentiva a nuevos colegas a enviar información para tener una muestra más amplia y más representativa a nivel nacional. Este tipo de trabajo permite ver que hay productores o colegas veterinarios que trabajan un poco mejor y logran indicadores que otros no podemos alcanzar. Recordemos que las tasas de pariciones en rodeos lecheros andan más o menos en el 60%. Diría que por lo tanto, queda mucho por hacer.

¿Son comparables los datos de pariciones del ganado lechero y de carne?

Son máquinas de producción modernas totalmente diferentes. En general, en la ganadería nacional de carne lo que vemos es que falta comida básicamente, por eso en los años buenos se dan las altas tasas de preñez, como el año pasado. Sin embargo, en el ganado lechero son otros los factores. La comida en el rodeo lechero es importante en la calidad más que en la cantidad, y sobre todo incide el tipo de animal que se utiliza, que creo que es el factor preponderante. El biotipo que estamos usando en Uruguay es de características de alta producción, pero de un comportamiento reproductivo complicado.

  

Fuente: El Observador, adaptada por Equipo de INALE