Polonia se vuelve atractivo para las inversiones en producción láctea en la Unión Europea

 

En el informe de febrero de Rabobank se destacan las ventajas de Polonia para incrementar la producción frente a otros países de la Unión Europea una vez que finalicen las cuotas en 2015. Dado que el país además de contar con condiciones para la producción de leche, presenta un mercado interno comparativamente menos desarrollado, lo que le brinda la ventaja, frente a otros países europeos, de no tener que focalizarse en el mercado internacional.

Desde su ingreso a la Unión Europea en 2004 el país viene aumentando sostenidamente la producción, siendo actualmente el cuarto mayor productor de leche en la Unión Europea, presentando un mayor potencial luego de que finalicen las cuotas en 2015.

Polonia cuenta con buenas condiciones para la producción como los bajos precios de la tierra, buena infraestructura y particularmente potencial de desarrollo de las pasturas. La productividad de las pasturas actualmente se sitúa entre 5 y 7 toneladas de materia seca por hectárea por año y se concentra predominantemente en el noreste del país. En comparación el Reino Unido e Irlanda, más desarrollados en el manejo de las pasturas en la región obtienen 10 toneladas por hectárea. Lo que demuestra que existe potencial de expansión de la producción láctea en base a pasturas. A lo anterior se suma el hecho de que es menor la presión de la urbanización sobre la tierra que en otras partes de Europa. Como resultado el precio promedio de la tierra en Polonia es bajo en comparación con otras partes de Europa.

Al momento la producción de leche cruda declarada en Polonia se aproxima mucho a las cuotas, siendo que en el 2012 se encontró solamente 1,5% por debajo de la misma, en el ejercicio 2012/13 se superó la cuota en 0,14%.

En base a lo anterior, Rabobank espera que la producción de leche del país aumente un 10% entre 2015 y 2020. Esto estaría determinado por dos razones, una es que la producción informal sería absorbida en su totalidad por el sector formal. Y al mismo tiempo, se espera que se expandan rápidamente los emprendimientos en el sector formal en la medida en que no están limitados por las cuotas.

Otra ventaja de Polonia se relaciona a los costos de producción relativamente bajos en comparación a otros estados miembros. Los bajos costos de producción en parte explican los relativamente bajos precios de la leche con respecto al resto de la Unión Europea. En 2012 los precios de la leche en Polinia fueron un 12% inferiores al promedio de la Unión Europea. Igualmente esta diferencia se está reduciendo de forma gradual.

Respecto a la demanda interna, en Polonia el consumo de leche fluida por persona está cayendo, ha caído más de un 30% en los últimos diez años. En contraposición, el consumo de quesos duros y yogures se incrementaron de un 26% y 70% respectivamente, para el mismo período. Aunque el consumo se haya incrementado, permanece muy por debajo de los promedios de la Unión Europea señalando que aún queda mucho potencial para la expansión.

Actualmente el consumo per cápita de leche líquida en Polonia es de 42 kilos, el de queso es de 11 kilos y manteca 4 kilos.

Para el futuro quedan muchos desafíos por superar en la lechería de éste país. Por ejemplo la producción anual de leche por vaca se sitúa en 4.850 kilos de leche, siendo muy inferior al promedio de la Unión Europea que se encuentra en 6.800 kilos por año.

La producción primaria del país además está sufriendo un proceso de consolidación en explotaciones más productivas, siendo que en 2008 habían 550.000 tambos y a 2011 se redujeron a 410.000.

En el sector industrial también se espera una mayor concentración. Actualmente las 10 principales industrias poseen el 50% del total del mercado de productos lácteos. Además de la consolidación de las compañías, el sector industrial puede beneficiarse de programas de mejora de la eficiencia. Por ejemplo la eficiencia del trabajo en las industrias de Polonia se sitúa aproximadamente en 250 toneladas por trabajador, mientras que en Alemania se acerca a 750 toneladas.

 

Fuente: Rabobank, traducida y adaptada por Equipo de INALE