El incremento de la demanda mundial por alimentos sigue firme

El 23 de octubre se presentó el informe "Perspectivas de la Agricultura y del desarrollo rural en las Américas" (2015) elaborado en forma conjunta por FAO, CEPAL e IICA.

Para 2050 se prevé un incremento “dramático” en la demanda mundial de alimentos (carne, pescados, huevos y productos lácteos) por la creciente demanda de proteína animal, debido al incremento de la población mundial entre 9.000 y 10.000 millones de personas (Goldstein et al. 2015).

Una parte significativa del incremento de la demanda de proteína animal se espera ocurra en los países en desarrollo, en la medida que aumenta la urbanización y aumenta el ingreso disponible. El consumo per cápita se duplicará en Asia y África, se elevará significativamente en América Latina y el Caribe, mientras que se mantendrá en Norteamérica y Europa (Rosegrant et al. 2009).

La FAO estima que para 2050 habrá un aumento del 58% en el consumo de productos lácteos sobre los niveles de 2011 (Mc Leod 2011).

De los productos de origen animal, la leche es el mayor contribuyente a la ingesta diaria de calorías de los consumidores de América Latina y el Caribe: es alrededor de cuatro veces el nivel de los países en desarrollo, pero solo alrededor de dos tercios de la de los EE. UU.

El consumo per cápita de productos lácteos en la región es diverso. En Brasil, 76,1 kg, un poco menos que en EE. UU. (76,5 kg), pero se espera que Brasil supere esta cifra para 2017, según proyecciones de la OCDE-FAO. Otros consumidores destacados en la región son Chile con 70,7 kg (el consumo se redujo en 8,3% entre 2000 y 2013) y México 44,3 kg (el consumo subió casi 30% en el mismo periodo). El resto de los países de la región consumió un promedio de 74 kg de leche por persona en 2013, un crecimiento del 88% a partir del 2000.

América Latina y el Caribe es una región importadora neta de productos lácteos. El rápido crecimiento de los ingresos per cápita ha incrementado la demanda de productos lácteos y de las importaciones. Pero el incremento de la producción, principalmente en Brasil y México ha provocado que las importaciones netas hayan disminuido entre 2000 y 2013 (50% y 67% respectivamente). Venezuela por su parte es uno de los principales demandantes de lácteos de la región (luego de México), pero dada su dependencia de las exportaciones de petróleo probablemente reduzca la demanda en tanto el panorama de los precios del petróleo siga en baja.

Fuente: CAPAL-FAO-IICA, "Perspectivas de la Agricultura y del desarrollo rural en las Américas" (2015)